miércoles, 2 de septiembre de 2009

El color del dolor

Ya no se ve el verdor de los árboles de las piscinas, hoy se han teñido de negro.
En el pinar, los pinos no lucen sus copas esbeltas, hoy están cabizbajos llorando por lo que vieron esta tarde.
El paseo hasta las piscinas ya no se hace con entusiasmo, se te encoge algo por dentro cuando vas llegando.
Las bicicletas de los niños se han parado.
Por la calle ves los rostros estupefactos, no hay sitio para la risa, solo algún llanto.
Donde ayer hubo alegría hoy solo queda tristeza, todo a dado un vuelco, se le ha puesto un nudo en la garganta del pueblo. Ese nudo de caminos que te llevó por delante.
Hoy el dolor es fuerte, mañana será insoportable.
El pueblo entero ha sentido el golpe, un garrotazo en la cabeza que te deja grogui. Para algo tan fuerte nadie está preparado. La historia se repite después de muchos años, todos nos hemos acordado. Las miles de veces que se ha contado la historia, otras miles se volverá a contar, por descontado.
Te vas muy pronto, sin apenas tiempo para nada, de forma trágica, siempre en el recuerdo.
Solo me salen frases cortas, me atraganto, no las puedo hilvanar, las pongo según salen de dentro, no puedo darle forma, solo sentimiento.

La carretera negra, del color del luto, del dolor.

Adiós Melba

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